En el marco del proyecto Narrar la TEJ, impulsado por la Alianza Potencia Energética Latam, una investigación periodística, escrita por Francisca González con fotografías de Jessica Acuña, aborda los tensionantes retos que enfrenta la región de Atacama ante la creciente explotación del litio en el altiplano de la Cordillera de Los Andes.
El reportaje documenta la carrera acelerada por la extracción de este mineral, clave para la transición energética global, mientras comunidades locales, ambientalistas y actores del turismo alertan sobre los riesgos para ecosistemas frágiles y paisajes únicos.
En el corazón del desierto más árido del mundo, donde los salares brillan bajo un sol implacable y los flamencos pintan de rosa las lagunas altoandinas, se libra una batalla silenciosa. Chile, poseedor de las mayores reservas de litio del planeta, enfrenta un dilema crítico: cómo satisfacer la demanda global de este mineral clave para la transición energética sin sacrificar ecosistemas únicos y formas de vida ancestrales.
La investigación de Francisca González con el registro visual de Jessica Acuña, viaja a la región de Atacama para documentar, desde el terreno, los conflictos, las promesas incumplidas y las voces que resisten en un paisaje donde el futuro pende de un frágil equilibrio entre progreso y preservación.
Mientras el gobierno insiste en que su estrategia garantizará una minería “sustentable y justa” a través de la Estrategia Nacional del Litio, las comunidades y expertos entrevistados exponen una realidad distinta: proyectos que avanzan sin estudios integrales, salares que ya muestran degradación y acuerdos que dejan en duda el verdadero compromiso con la justicia socioambiental.
Uno de ellos, Gonzalo Bordolli, guía turístico en Atacama; expone que en los salares de esta zona “su importancia ecosistémica es muy relevante, ya que de los seis tipos de flamencos que existen, aquí se encuentran tres. Hay científicos que vienen a estudiarlos y a sus microorganismos. Lamentablemente el Estado chileno lo ha dejado bastante desprotegido. El salar es bastante extenso pero se estableció como parque nacional sólo la laguna. La amenaza que tenemos hoy en día es el extractivismo minero por el litio”.
En tanto, Andrea Caneo, geóloga entrevistada reflexiona: “Toda esta hermosura se formó en millones de años y llega el humano y en menos de 10 años destruye todo este paisaje. Esta laguna está en el desierto más árido del mundo, alimentada por aguas glaciares, y gracias a la extracción se está acelerando el proceso de secado. Eso lleva a que en un futuro no tengamos asegurado este recurso”

